GRUPO SPÍNOLA II, MÁLAGA

sábado, 20 de octubre de 2012

¿Cómo oramos?

Oración, ¿un diálogo o un monólogo? Aunque desde fuera pueda parecer una de las cuestiones más básicas para un cristiano, no es algo que resulte tan sencillo, como bien acordamos en nuestra última reunión.


A la hora de reflexionar sobre qué es la oración para nosotros, algunas de las palabras más sonadas fueron "encuentro con Dios" y  "comunicación". 

Así mismo, conforme planteamos nuestras mayores dificultades coincidimos en  la desidia, falta de concentración, anteponer otras cosas, no tener nada que decir o mirar hacia nosotros mismos en demasía. 

Con todo, es importante tener presente que la oración no ha de ser un simple recital de "padrenuestros" y "avemarías", ni tan solo un simple hábito más por integrar en la rutina. Nuestra relación con Dios, al igual que aquellas con familiares, amistades y parejas sentimentales, ha de basarse en la confianza hacia el otro,  tener la fe de que cuentas con alguien que se interesa por tu vida más que tú mismo. 

Por ello, nuestra propuesta para esta semana es reforzar esa relación con Dios mediante la oración, puesto que "la experiencia del corazón no se adquiere teorizando sobre ella". Y para ello, tenemos las siguientes propuestas:

1. Orar con el Padrenuestro dándole un sentido, meditando palabra por palabra.
2. Saber mirar el día a día con los ojos de Dios, con el corazón.
3. Orar con el Evangelio. Y sugerimos la siguiente web: rezandovoy.org
4.  Escribir una carta desde el corazón, como quien escribe a un amigo.
5. Orar con la vida, repasar la jornada buscando la presencia de Jesús, pedirle consejo...
6. Ayudarte de un libro de oración.
7. Emplear oraciones hechas.

En fin, ¿qué opináis de nuestras propuestas?¿Con cuál os sentís más cercanos a Dios?

De momento, os dejamos un regalito que esperamos os ayude a entrar en sintonía:

¡Nos vemos pronto!




2 comentarios:

  1. Genialísimo. Genialísimo todo. La foto... otro rollo. ¡Gracias!

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  2. Tenemos razones para orar!!!

    Porque siempre va a estar ahí escuchándome
    Porque es luz y guía
    Porque supone encontrarme a mí mismo, en mi verdad
    Porque necesito encontrarme en sus manos
    Para encontrarme con su mirada
    Porque es respuesta, sustento
    Porque así puedo verlo en todo
    Porque es la forma para expresarle mis circunstancias Él me escucha y me reconforta
    Porque no existe un cristiano sin oración
    Porque cuando ya no me queda nada, lo tengo a Él
    Porque me está esperando

    ¿Cuáles son las tuyas?

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